"Tras siglos de progreso, cada persona cuenta hoy con más espacio para publicar que el que disponía toda la especie humana para el nacimiento de Cristo. Nada más piense que en el disco duro de su computadora es posible almacenar el texto de tantos libros que, apilados, alcanzarían la altura del monte Everest. Fue entonces cuando inventamos Twitter y su límite de los 140 caracteres. ¿Me entiende?"