Mitos y verdades de la profecía que dice que el próximo Papa será el último
Los medios de comunicación han tenido tiempo de sobra para explotar todos los ángulos posibles de la Sucesión Papal, así que ustedes quizás ya escucharon la historia que les voy a contar aquí. De todas maneras, es mi historia favorita de Vaticano que no está relacionada con saunas gay.
En 1595, el monje benedictino Arnoldo Wion publicó un libro sobre obispos benedictinos. Uno de los pasajes del libro incluía un texto supuestamente redactado por San Malaquías en el cual se describía a los 112 Papas posteriores a la redacción del escrito. La descripción del Papa #112 es el siguiente:
En la persecución final de la Santa Iglesia Romana reinará Pedro el Romano, quien alimentará a su grey en medio de muchas tribulaciones. Después de esto la ciudad de las siete colinas será destruida y el temido juez juzgará a su pueblo. El Fin.
La parte mas divertida del asunto es que el Papa #111 de la lista fue Benedicto XVI, el #110 fue Juan Pablo II… y así sucesivamente hasta llegar a Celestino II, el Papa entre 1143 y 1144. Si la profecía es real, Malaquías predijo el cercano fin del mundo (o que el jurado de American Idol cambiará la etapa de casting hasta parecer el comic Judge Dredd, dependiendo de como lo veas).
La historia oficial de la profecía es que Malaquías le dejó la lista al Papa Inocencio II entre los años 1139 y 1140, pero el texto quedó guardado en los archivos romanos hasta 1590. Curiosamente, todas las descripciones de Papas antes de 1590 son medianamente precisas y todas las descripciones de Papas después de 1590 son mas débiles que mis pretextos para no empezar mi propósito de Año Nuevo de volver al gimnasio.
La otra versión de la misma historia es que el texto fue un elaborado fraude hecho en 1590 para favorecer la candidatura a Papa de Girolamo Simoncelli, un cardenal que tenía 78 años cuando murió Su Santidad Urbano VII. La descripción del Papa posterior a Urbano VII cuadra perfectamente tanto para Simoncelli como para el verdadero sucesor Gregorio XIV:
Ex antiquitate urbis (De la antigüedad de la ciudad).
Gregorio XIV nació en Cremona (una de las primeras colonias latinas del valle del Po), mientras que Simoncelli nació en Orvieto, una ciudad que sonaba a juego de palabras con la frase latina “urbs vetus” o ciudad vieja. Y aunque ninguno de ambos hubiese ganado, seguramente alguien hubiese interpretado la profecía en función de la antigüedad del barrio en el que vivía el Papa o algo así.
Muchas descripciones posteriores a 1590 hacen alusiones a los escudos de cada Papa, pero no queda claro si Malaquías predijo casi cada escudo papal o si casi cada escudo papal se inspiró en la Profecía de Malaquías. La 2° posibilidad podría llevar a un escenario que los psicólogos conocen como “profecía autocumplida” y que se utiliza también en contextos que no implican necesariamente que Dios habla contigo.
Al final no existe consenso respecto a la autenticidad de la profecía. Y aunque lo hubiera, eso no detendría a tu pseudo-periodista mas cercano de contar la historia como si fuese real.
Lo cierto es que, sin importar si la profecía es falsa o no, este será el último Conclave en la que oiremos este “cuento de viejas”. Después de todo, si no hay mas Papas profetizados no hay material para mas reportajes de relleno en el noticiero de la hora de la comida. Y si la profecía es real, pronto vendrá “el temido juez [que] juzgará a su pueblo” a acabar con la utilidad de la profecía. Cruzo los dedos para que el temido juez sea Britney Spears, porque sospecho que es la única celebridad de American Idol que va al gimnasio menos que yo.
Un par de frases del artículo “The rise of Mexico” de la revista The Economist
El semanario estadounidense The Economist publicó en su edición impresa+digital un artículo sobre la manera en la que Estados Unidos está subestimando la economía y migración de México. Vale la pena leer el artículo completo; pero si te da flojera leerlo, estas son las 6 frases mas sobresalientes (acompañadas de una conclusión muy personal de su significado):
- “Uno de cada diez ciudadanos mexicanos viven en Estados Unidos. Si cuentas a sus descendientes nacidos en Estados Unidos, obtendrás un total de casi 33 millones de personas (o casi una décima parte de la población de Estados Unidos).”
- “En términos de Producto Interno Bruto, [México] se ubica justo encima de Corea del Sur. En 2011, la economía mexicana creció mas rápido que la de Brasil — y continuará haciéndolo en 2012.”
- “El primer lugar donde los estadounidenses notarán cambios es en sus tiendas. China […] es la fuente de la mayoría de las exportaciones de Estados Unidos. Pero los salarios en fábricas chinas se han quintuplicado en los últimos diez años y el precio del petroleo se ha triplicado, haciendo que los manufacturadores se […] instalen mas cercas de casa. México ya es el exportador mas grande del mundo de televisores de pantalla plana, BlackBerrys y refrigeradores-congeladores, y está subiendo su popularidad en cuanto a la manufactura de carros, vehículos aeroespaciales y más. Si las tendencias actuales siguen, para 2018 Estados Unidos importará mas de México que de cualquier otro país. ‘Made in China’ está perdiendo terreno ante ‘Hecho en México’.”
- “[El siguiente presidente de México, Enrique Peña Nieto] no podrá cumplir su promesa de subir el crecimiento anual de México al 6% dependiendo solamente en exportar manufactura. […] Subir la pobre productividad de México significa forzosamente permitir la competencia en un acogedor grupo de semi-monopolios privados; empezando por telecomunicaciones, televisión, cementos y comida y bebidas. Eso significaría enojar a los magnates que apoyaron su campaña.”
- “Este año ha habido una ligera baja en la cantidad de asesinatos [en territorio mexicano]. Algunos puntos de mucha atención, como Ciudad Juárez, han mejorado dramáticamente. […] Aun así, los cárteles seguirán siendo fuertes mientras se cumplan dos condiciones. La primera es que Estados Unidos siga consumiendo drogas mexicanas […] pero también permita que los narcotraficantes compren armas libremente. Los políticos deberían escuchar las palabras de Felipe Calderón, el presidente saliente de México, quien después de seis años y 60,000 muertes dice que es ‘imposible’ detener el tráfico de drogas. La segunda condición es que la policía mexicana siga siendo débil. Ese es solo uno de los varios temas que podrán a prueba al Señor Peña.”
- “El Señor Peña, un buen actor a la hora de dar discursos, deberá atraer mas allá del PRI para obtener un consenso para el cambio entre los mexicanos. El tiempo dirá si da la talla para la tarea. Pero los cambios en México van mas allá del nuevo ocupante de Los Pinos. El país está listo para volverse el nuevo taller de trabajo de Estados Unidos.”
En resumen: Las cosas mejoraron en el periodo de gobierno del actual presidente Felipe Calderón, pero NO PASÓ debido a algo que Calderón hizo. Y de la misma manera, las cosas pueden mejorar en el periodo de gobierno de Enrique Peña, pero NO PASARÁ debido a lo que haga Peña. Y que conste que no lo digo yo, sino The Economist (que en ese mismo artículo admite haber apoyado la candidatura de Peña durante las elecciones presidenciales mexicanas).
Así que no se dejen impresionar cuando lean los “logros” de gobierno de Calderón o Peña Nieto. México sabe avanzar con o sin un partido específico gobernando. Eso es lo que hacen los héroes.
Es la medianoche después de las elecciones presidenciales en México. Se que debería estar durmiendo, pero tengo que digerir el virtual resultado de estas elecciones; y no se me ocurre mejor manera que escribir aquí lo que siento, igual que lo que hice involuntariamente al escribir mi crónica de la medianoche en la que ganó Obama.
Si todo sale como parece que va a salir, el priista Enrique Peña Nieto tomará el poder desde el 1 de diciembre de 2012 y hasta el 1 de diciembre de 2018.
La manera de gobernar de Peña Nieto no es de mi simpatía. Cuando fue gobernador del Estado de México, Peña cubrió todo pecado de su administración con una gran campaña publicitaria de televisión y prensa escrita que (curiosa y casualmente) no solo era vista por el Estado de México sino por todo el país. Y si el periódico The Guardian está en lo correcto, no fue una campaña publicitaria barata.
Una vez que Peña Nieto se posicionó como un producto mercadotécnico a la altura de una bolsa de Cheetos, el candidato solo tuvo que esperar. Las personas votaron por él porque creían que un producto tan bien empacado contendría todo lo que necesitan, pero el candidato en realidad no tenía adentro de sí otra cosa que aire, frituras de queso y un Tazo repetido.
Pero muchos no se dieron cuenta. Y ahora, gracias a esas personas, México vuelve a estar bajo el gobierno del mismo partido político que creó la mentalidad de “aquí no pasó nada” para doblegar al pueblo mexicano.
Curiosamente, no siento odio por las personas que votaron por Peña Nieto. Lo que siento es una especie de rencor hacia los medios que inflaron artificialmente la popularidad del candidato, poniéndolo en prensa rosa 6 años antes de la elección presidencial que lo pondría en el poder por 6 años.
Tampoco siento resentimiento hacia Peña. Una bolsa de plástico de Cheetos no tiene la culpa de las imágenes que su fabricante le imprime, ni mucho menos tiene la culpa de lo que su empresa creadora le pone adentro. El triunfo de Peña es resultado de una crianza desde la cuna para crear a un futuro presidente de México. Cualquier persona sometida a esa presión terminaría o en el manicomio o en el puesto de poder mas alto del país.
Supongo que, si mi odio se dirige solo hacia el contenido de la bolsa de Cheetos (y, por tanto, la empresa que fabricó dicho contenido), deberé darle el beneficio de la duda a Enrique y probar su “contenido” como presidente. No es como si tuviera otra opción. Cuando gobierna el PRI, la resistencia es inútil.
Donde estás, Hermano Mayor
Domingo en la mañana. A seguir la rutina mañanera sin importar si es fin de semana. Comprar el periódico para buscar trabajo (“¡Tienes que conseguir trabajo para que te consiga una enfermerita promiscua y la lleves al Starbucks!”, @Vedda dixit). Enojarme porque el único trabajo relativo a mi carrera requiere un año o más de experiencia. Mandar todo al diablo y leer los RSS pendientes. Twittear. Escuchar música al azar. Registrarme en una bolsa de trabajo en línea y buscar UN empleo que me cuadre. Pasar el resto del día en 4chan (o algo). Lavar y repetir, repetir hasta tener trabajo preferentemente.
Hoy da la casualidad de que mientras enviaba mi Currículo del día escuchaba esta canción. Una neurona de mi cerebro se conectó con la otra en mi cabeza y dos cosas milagrosas ocurrieron. La primera es que, por puro porcentaje, eso significó que la mitad de mi cerebro estaba trabajando, LOL. La segunda es que recordé esta reseña del documental “Vivimos en público”, que analiza la voluntaria pérdida de la privacidad gracias a internet.
A grandes rasgos, el documental critica la existencia del ‘gen reality’, ese gusanito en el psiqué del ser humano que pide a gritos que todos sepan lo que hace durante cada segundo de su vida. El gen camwhore, valga la redundancia.
Y mientras llenaba mi enésimo curriculum en línea me pasó por la cabeza la triste idea de que ya no perdemos la privacidad por querer atención.
- En los 90’s, supongo que si era así. En una década tan dolorosamente colorida (vean la película “Spice World” de las Spice Girls y no tendrán agallas para negarlo) la única manera de llamar la atención en esa década eran ser testigo ocular del Chupacabras o vivir en una caja de cristal.
- En la década de los ‘00, las reglas del juego cambiaron rápido. Los atentados terroristas nos llevaron a un estado de vigilancia por miedo basado en toda la tecnología que sabíamos usar. La premisa de la década pasada fue perder la privacidad para ganar la paz, sin importar si sirve o no.
En la década de los ‘10, ya no se trata de querer o poder. El ser humano pierde su privacidad por necesidad. Después de todo, el efecto Long Tail hace innecesario que todos te conozcan para ser famoso.
Insisto, esto ya no se trata de querer o poder. Es que ya no sabemos como vivir en privado. Dos décadas autoexponiéndonos nos han hecho depender de la no-privacidad. Ya no nos vemos a nosotros mismos comiendo a solas o viajando a solas o viendo una serie de TV a solas. Tenemos que tener a huevo una red social para cada cosa o nos implota la cabeza pensando en que nadie lo sabrá.
Pero bueno, a que reniego. Voy y vengo, que tengo que subir mi Currículo para que todos lo puedan ver. Al diablo con la privacidad de mis datos personales y experiencia de trabajo, necesito ese empleo y lo necesito ya.
Lo único que me calma es saber que de todos modos nadie lo va a leer xD


