Domingo en la mañana. A seguir la rutina mañanera sin importar si es fin de semana. Comprar el periódico para buscar trabajo (“¡Tienes que conseguir trabajo para que te consiga una enfermerita promiscua y la lleves al Starbucks!”, @Vedda dixit). Enojarme porque el único trabajo relativo a mi carrera requiere un año o más de experiencia. Mandar todo al diablo y leer los RSS pendientes. Twittear. Escuchar música al azar. Registrarme en una bolsa de trabajo en línea y buscar UN empleo que me cuadre. Pasar el resto del día en 4chan (o algo). Lavar y repetir, repetir hasta tener trabajo preferentemente.
Hoy da la casualidad de que mientras enviaba mi Currículo del día escuchaba esta canción. Una neurona de mi cerebro se conectó con la otra en mi cabeza y dos cosas milagrosas ocurrieron. La primera es que, por puro porcentaje, eso significó que la mitad de mi cerebro estaba trabajando, LOL. La segunda es que recordé esta reseña del documental “Vivimos en público”, que analiza la voluntaria pérdida de la privacidad gracias a internet.
A grandes rasgos, el documental critica la existencia del ‘gen reality’, ese gusanito en el psiqué del ser humano que pide a gritos que todos sepan lo que hace durante cada segundo de su vida. El gen camwhore, valga la redundancia.
Y mientras llenaba mi enésimo curriculum en línea me pasó por la cabeza la triste idea de que ya no perdemos la privacidad por querer atención.
En la década de los ‘10, ya no se trata de querer o poder. El ser humano pierde su privacidad por necesidad. Después de todo, el efecto Long Tail hace innecesario que todos te conozcan para ser famoso.
Insisto, esto ya no se trata de querer o poder. Es que ya no sabemos como vivir en privado. Dos décadas autoexponiéndonos nos han hecho depender de la no-privacidad. Ya no nos vemos a nosotros mismos comiendo a solas o viajando a solas o viendo una serie de TV a solas. Tenemos que tener a huevo una red social para cada cosa o nos implota la cabeza pensando en que nadie lo sabrá.
Pero bueno, a que reniego. Voy y vengo, que tengo que subir mi Currículo para que todos lo puedan ver. Al diablo con la privacidad de mis datos personales y experiencia de trabajo, necesito ese empleo y lo necesito ya.
Lo único que me calma es saber que de todos modos nadie lo va a leer xD
Economist Daniel Johnson makes remarkably accurate Olympic medal predictions. The professor doesn’t look at the athletes or the events but uses economic variables to come up with his picks.
His forecast model predicts a country’s Olympic performance using per-capita income (the economic output per person), the nation’s population, its political structure, its climate and the home-field advantage for hosting the Games or living nearby. “It’s just pure economics,” Johnson says. “I know nothing about the athletes. And even if I did, I didn’t include it.”Johnson is predicting that Canada, the US, Norway, Austria, and Sweden will end up with the most medals.
Accuracy rate of Johnson’s predictions for total medals won by a country:2008 Beijing Summer Games: 93%
2006 Torino Winter Games: 93%
2004 Athens Summer Games: 94%
2002 Salt Lake City Winter Games: 94%
2000 Sydney Summer Games: 95%
Accuracy rate of Johnson’s predictions for gold medals won by a country:2008 Beijing Summer Games: 92%
2006 Torino Winter Games: 89%
2004 Athens Summer Games: 86%
2002 Salt Lake City Winter Games: 85%
2000 Sydney Summer Games: 84%Well, this kind of takes all the drama out, doesn’t it?
Por favor, que alguien convenza a este hombre de hacer la quinela del Mundial 2010 y enviármela a mi cuenta de correo xD
Cada vez que me doy una vuelta por los edificios administrativos de la Facultad de Ingeniería de la UACH, me llama la atención un árbol fosilizado que queda frente al edificio de Tutorías.
Hay que admitir que el viejo árbol, más trotado que la ideología de todos los partidos políticos del mundo juntos, no tiene ningún atributo especial. Lo único que me llama la atención de él es que me recuerda aquel gang de Los Simpsons en el que pasan un árbol holográfico con una placa que dice “En memoria de un árbol de verdad”.
¿Saben a cuál capítulo me refiero, no? Ese donde Lisa Simpson se casa en un lejano año del futuro. Que digo lejano, lejanísimo. Ese año al que ninguno de nosotros llegaremos por que… OH, WAIT.

Así es, Lisa Simpson se casa el 1º de Agosto de ESTE año.
Bienvenido al futuro, por favor pasa a la fila de la derecha para que el presente te patee el trasero.
Hace unos días estaba hablando por Twitter con alguien acerca de la Guerra Civil de 2010 (para los lectores que no son mexicanos: en México tenemos de un modo u otro la “costumbre” de hacer una Guerra Grande cada 100 años… aunque para ser sinceros puede que sea una coincidencia y que no pase nada en 2010 -_-U).
La cosa de la cual platicaba con esta persona es cual será la causa de la Guerra de 2010. La idea que yo tenía al momento de esa discusión era que se necesitaba al menos una de tres cosas:
Ahora bien: la razón por la que me acordé del tema es porque hace cosa de una hora, tuve una clase en la cual se habló de la Revolución Industrial de 1776. Los que sepan de historia de Estados Unidos pueden saltarse la primera mitad del siguiente párrafo xD
Lo de 1776 me recordó por razones desconocidas la Declaración de Independencia de EEUU de 1776. Y la “coincidencia” de ambos hechos me recordó que las Guerras de Independencia de México y Revolución Mexicana “coincidieron” también con otras guerras fuera del país.
Así que escribo este post para decirle a esa persona de la conversación anterior que existe una condición adicional y obligatoria para el inicio de la Guerra de 2010: que otro país esté en pelea por un tema similar o lo haya estado a corto o mediano plazo.
Es muy posible que, en ese caso, México deje de ser el hermano mayor de Sudamérica y busque apoyo espiritual en un país del sur. Después de todo, Honduras está en este momento en conflicto democrático y otros países del Cono Sur ya han pasado por problemas de narcotráfico similares a los nuestros.
Así que si eres mexicano, ya lo sabes: no empieces a comprar armas y proviciones hasta que México presente un problema “pirateado” de América del Sur. Ese consejo te doy porque Don Ele el Ocho soy xD
Ya me he hecho una buena reputación de pesimista, a veces con un alto ratio de acertividad y a veces no. Así que, a pocos días de uno de los anuncios mas importantes del internet y sus alrededores en este año, diré una frase que va en este mismo tono. Una frase que me va a ganar enemigos. Una frase que a pocos les va a hacer gracia.
Aqui voy…
Google Chrome OS va a APESTAR.
¿Que qué es Google Chrome OS? Básicamente, el sueño de todo friki. Según el blog de Google, es “un güindous” (ahí perdonen el lenguaje técnico xD) creado por Google para usarse en las netbooks (“en las laptops chiquitas”, si seguimos con el tono técnico del post -_-) y que saldrá a finales del 2010.
Ahora bien, ¿qué es lo que puede salir mal en el Chrome OS? MUCHO.
En el post del blog de Google que anuncia el nuevo sistema operativo, mencionan que:
“La interfaz de usuario es mínima y la mayor parte de la experiencia de usuario tiene lugar en la web.”
El concepto de una computadora con todos sus programas se basa en el concepto de “la nube”, del cual ya hablé a favor y en contra aquí. Google posee experiencia de sobra en este rumbo, así que la calidad de las aplicaciones es lo que menos me preocupa. El problema es ver como se va a tomar el usuario final la idea de solo usar programas hechos para/por internet.
En ocasiones pasadas, el concepto de un dispositivo con “programas web” NO HA RESULTADO. El máximo ejemplo es el iPhone, que en un principio fue creado por Apple como un dispositivo que en vez de programas usaría web apps. La idea no funcionó, ya que los usuarios terminaron pidiendo a gritos programas nativos y se terminaron revelando contra Apple creando el jailbreak, algo así como el flasheo de los celulares pero con esteroides.
Ni siquiera Apple, la empresa con usuarios de amor ciego, pudo imponer un sistema operativo con nube. Peor aún, actualmente Apple “lucha” con sus propios consumidores haciendo actualizaciones de iPhone/iTouch que deshacen el hackeo.
¿Qué le espera entonces a Google? ¿Podrá la gran G evadir los problemas que ni Steve Jobs ha logrado pintar de blanco y vender a precio de oro con una “i” al inicio del nombre?
Si lo hace, me como mis palabras y hasta le instalo ‘Cromito’ a mi Dell Mini. Pero la mera verdad no lo veo muy posible que digamos.
Supongamos, y sólo supongamos, que la crisis financiera causa el fin de los EEUU como nación. Si, sueño mariguano el mío, pero creo que el título ya advertía el nivel de sensatez del contenido de este post. Supongamos, repito, que EEUU se acaba (y por tanto, su influencia económica y cultural). ¿Cuales serían las herencias de EEUU a la humanidad del futuro, chiste de comida rápida aparte? La duda me surgió hace unos minutos, en una exposisión sobre Marketing en Internet de un compañero de salón. Si lo planteamos, después de todo, el origen de internet (una red de computadoras universitarias con un servidor militar) suena mucho a las historias de la Antigua Roma con sus carreteras orientadas a la capital del imperio, o a las historias prehispánicas que narran el correo en Mesoamérica con pobres diablos corriendo a madre con un pescado en la mano para que el Tlatoani desayune guachinango fresco solo porque se le antojó. No se ustedes, pero en eso de la herencia gringa al mundo del futuro solo se me ocurren tecnologías y fast food. Que la tele blanco y negro, que el interné, que el blockbuster, que la hamburgesa, que la soda, que el vaso refill… ¿Estaré siendo pesimista u optimista?¿Estaré echando a menos la influencia no-bélica yanqui o ya será mucha consesión hablar de tecnología cuando mucha de ella tiene origen en inventos “menores” en otros países? El tiempo lo dirá. Eso si, lo chido sería saber si ese tiempo llega esta década, este milenio… o este mes. Chale.